Brexit Awards: el voto musical

Brexit Awards: el voto musical

El Brexit (Britan+Exit) ha triunfado como no lo hizo el Grexit (la salida de Grecia de la Unión Europea). De no ser por lo decepcionante de la decisión de un 52% de los británicos de salir de la UE, podríamos incluso reírnos un rato con unos hipotéticos Brexit Awards o una lista de nominados a salir de la casa del Gran Hermano.

Durante una campaña dura, en la que lo peor ha sido sin duda el asesinato de la diputada laborista Jo Cox, han sido numerosos los artistas que se manifestaron a favor del Leave (salir) o el Remain (permanecer). Algunos con simples declaraciones, otros en la calle de forma contudente. Y es que, como apuntaba el clásico New Musical Express (NME), este referendum ha servido para que muchos músicos mostrasen como nunca antes sus opiniones políticas en público.

Echamos un vistazo a algunos, no sin recordar antes un par de datos del referéndum que nos han dicho que los jóvenes eran partidarios de la UE, mientras que los más mayores eran partidarios de la salida. Por regiones, Inglaterra (salvo Londres y su región metropolitana, Greater London), Gales e Irlanda han votado Leave, mientras Escocia e Irlanda del Norte han votado mayoritariamente Remain.

 

¿Responde la opinión de los músicos al análisis estadístico? En general, los artistas, que viajado bastante más que la mayoría, estaban por la permanencia.

 

Por la permanencia (Bremain):

Chris Martin (Coldplay). Devon, Inglaterra. 39 años.

 

Franz Ferdinand. Banda de Glasgow, Escocia. Su líder, Alex Kapranos, tiene 44 años.

Florence Welch (Florence and the Machine). Londres, 30 años.

Noel Gallagher (ex Oasis). Nacido en Manchester, Inglaterra. Tiene 44 años. Básicamente, carga contra los políticos que no hacen su trabajo. “No nos preguntásteis sobre la guerra entonces, no lo hagáis ahora” ha venido a decir.

Jarvis Cocker (Pulp). Sheffield, Inglaterra. 53 años. Él fue uno de los varios famosos que se prestaron a la campaña del abrazo “Please Don’t Go UK”, impulsada por ciudadanos europeos residentes en Gran Bretaña.

Richard Branson (Virgin). Londres. 65 años.

 

 

Elton John. Nacido en Pinner, localidad del Gran Londres, Inglaterra. 70 años.

Portishead.Bristol, Inglaterra. Su cantante Beth Gibbons tiene 50 años. Contra el Brexit en el video de SOS,que finaliza citando a la diputada asesinada: “Tenemos mucho más en común de lo que nos separa“.

U2. Dublín, Irlanda. Sus miembros tienen sobre los 55 años. Hace unos días los 4 miembros de la banda declararon que Europa sin los británicos parece impensable. Curiosamente, Bono, conocido por su activismo político, no se ha manifestado mucho sobre la cuestión.

Billy Bragg. Essex, Inglaterra. 59 años. Activista de izquierdas, ha fomentado imagen de cantautor cual Woody Guthrie europeo, aunque siempre ha rockeado alto y claro.

Brian Eno. Suffolk, Inglaterra. 68 años. En un reciente post en Facebook argumentó a favor de la permanencia. Venía a decir que a pesar de las dudas que le genera el funcionamiento de la UE, era uno de las pocas zonas del mundo en la que se intentaban defender los derechos de los trabajadores y se aprobaban medidas a favor del medio ambiente, o de una justicia internacional, etc. En definitiva, se intentaba frenar el neoliberalismo campante.

El propio Eno, en la conferencia inaugural de la pasada edición del Sónar, defendió que el arte y los artistas están para pensar y actuar en clave ideológica.

Bob Geldof. Dún Lahogaire, Irlanda, 64 años. El ex líder de Boomtown Rats y artífice del festival benéfico más grande de la historia, el Live Aid de 1985, hizo campaña activa y se embarcó incluso en una flotilla en el Támesis donde, megáfono en mano, se enfrentó con el líder del partido ultraderechista UKIP, Nigel Farage: “Nigel, eres un fraude“.

 

Por la salida (Brexit), lo han hecho algunos como Roger Daltrey (The Who; Londres, 72 años), que clamó por librarse de los putos burócratas europeos. Y al parecer también Bruce Dickinson (Vocalista todoterreno de Iron Maiden, nativo de Notthinghamshare, Inglaterra. 58 años), que nunca ha dudado en mostrar un profundo patriotismo inglés, aunque no he encontrado nada serio de su parte sobre el Brexit.

 

Opiniones personales aparte, las industrias creativas tienen las de perder con el Brexit, sea por las limitaciones que se abrirán a las ayudas europeas y las trabas económicas, legales y de circulación. The Vinyl Factory alertó de los problemas para muchas discográficas que imprimen sus vinilos y cds en Holanda, Alemania o la República Checa. O de los problemas relacionados con la legislación de propiedad intelectual o también de los derivados de las giras si la libre circulación se suprime. Veremos. We’ll see.

Leave or Remain? Safe European Home. La canción del Brexit, de The Clash.

 

 

Versión latina

Aún dudo si era Moragas o Dyango el que presentaba la versión latina del himno del PP. Dentro video:

Al jefe de gabinete de Rajoy, y director de campaña de los populares, se le ve suelto en su papel de maestro de ceremonias. Domina los géneros musicales (“un villancico, una versión de jazz, una versión rockera… una versión latina: reggaeton o merengue”) y muestra dotes de director de orquesta. Véase esa cadencia vocal (“que sueneee, en estos momentos, laa múusicaaa”) y ese gesto con ambas manos acompañando la entrada de la sintonía. Dentro sintonía, se pone las gafas, bolígrafo al bolsillo interior y… le entran ganas de bailar. Pero se contiene.

Y no sé si es ése momento baile o la sintonía en sí, lo que provoca ciertas sonrisas (muecas, diversión, buen rollo, algo de bochorno también…). Por cierto, excluyendo a los que intuyo son staff popular, cuento a 21 periodistas mujeres por 4 hombres en esa sala de prensa. Oficio femenino. Imagino a Dyango Moragas causando estragos tras las ruedas de prensa.

 

Trump rockea en el mundo libre

A unas horas apenas de que Hillary Clinton obtenga los delegados necesarios para ser nominada candidata demócrata en las elecciones norteamericanas, la música entra en campaña de la mano, en esta ocasión, de Neil Young.

El viejo rockero canadiense, a quien veremos actuar en España en cuestión de días (18 Madrid, 20 Barcelona), acaba de dar su conformidad a Donald Trump para que use su éxito Rockin’ in the Free World en campaña.

 

Curiosa noticia, pues Young es activista de izquierdas y declaró su apoyo a Bernie Sanders. Pero más aún cuando hace aun año ambos, Trump y Young, se enzarzaron en una discusión pública acerca de la canción. Según publicó el propio Young en Facebook, “la música es un lenguaje universal y estoy contento que gente con diversas creencias disfrute de mi música, incluso aunque no compartan mis creencias. Pero si me preguntasen si permitiría que un candidato usase mi música, diría que no. Soy canadiense y no voto en Estados Unidos, pero lo más importante, no me gusta el actual sistema político en USA y en otros países”.

Bien, pues hace unos días, volvió a saltar la polémica cuando Trump volvió a apropiarse la canción, declarando que tenía una licencia para usarla. De inmediato, en el Late show de Stephen Colbert, Neil Young confirmó que no le gustaban las ideas misóginas y racistas del candidato republicano y, bromeó con que no cedía canciones para cuestiones promocionales.

 

Aunque según aclaró poco después, al parecer Trump había obtenido una licencia para usarla y el autor no podía evitarlo, aunque no le gustase. “Una vez la música está ahí fuera, no puedes evitar que la gente la use para lo que sea”.

Al parecer, la elección de canciones en campaña ha sido fuente constante de polémica, así que seguiremos hablando de ello.

Neil Young saca nuevo disco, Earth, a finales de junio.

 

Charlie don’t surf, politics don’t rock

Siempre me han gustado las frases de impacto. Cortas, biensonantes, impactantes. Eslóganes, títulos de discos o canciones, de libros o de películas. Una línia en un guión, en una camiseta o en una pared. Expresiones escuchadas, leídas o vistas. Cultura audiovisual con potente lenguaje verbal.

En el 2007 abrí un blog de música (y otras cosas), rocknrollmotherfuckers, que llegué a alimentar bastante durante unos cinco años. Luego me fui dispersando y, ya ves ahora, el blog come poco. Varias veces, estos últimos años, pensé en cerrarlo… pero en algún sitio tenía que escribir sin pedir permiso.

Mientras me decidía, cada vez que me ponía frente al blog a escribir algo,  varias imágenes me asomaban de forma recurrente en la cabeza. Tom Morello entrando en la E.Street Band de Bruce Springsteen. La guitarra de Woody Guthrie con la famosa inscripción “This machine kills fascists”. The Clash, fuente de inspiración por motivos diversos para mi proyecto RedClash. Y la peli de Coppola Apocalypse Now, brutal, adictiva, con la Creedence sonando a todo trapo y Robert Duvall dominando la pantalla. Tomemos la costa. Charlie don’t surf. Otra gran frase.

 

Charlie don’t surf es una canción incluida en el Sandinista, triple álbum de los Clash publicado en diciembre de 1980. Música y política. Charlie don’t surf. Politics don’t rock. No sé cómo he llegado a esa asociación de ideas: los políticos no rockean. Sí, ya sé, en realidad “politics” es “política”; y sí! hay un montón de políticos que rockean, y la política vuelve a ser interesante. Pero ¡qué diablos!, en este país no sabemos inglés.

Anyway, me ha parecido un buen título para mi nuevo blog de música y política. Y la justificación ideal para acabar con el viejuno rocknrollmf. Si encima alguien me lee, estupendo. Me conjuro para posteear al menos una vez por semana.